CAMPAÑAS

María Magdalena


María Magdalena

Entre sombras y luces la historia te presenta

Entre relatos y lecturas los textos te cuentan

La verdad y la luz te descubren y velan

María Magdalena.

¿Qué importa mujer de Magdala tu sexo?

¿Qué importa las costumbres que te excluyen?

¿Qué importan las mentiras que te recluyen?

Ni Marcos, Ni mateo, mucho menos Lucas te conocía

Mujer difamada

Ni pecadora

Ni prostituta

Ni llorona

Ni amante.

Discípula fiel y testiga

Apóstol de apóstoles

Eco de Buena Nueva

María Magdalena.

¿Quién al conocerte mentiría?

¿Quién al mirarte no suspiraría?

Varones insensatos de Galilea

Discípulos maltrechos del I siglo

Tradición patriarcal de la historia

Tu rostro resplandeció en el calvario

Tu voz se escuchó en el sepulcro

Tu amor llego a estos rumbos

Mujer difamada

Mujer eclipsada

Mujer humillada

Memoria inmortal que llegas y te quedas

Mujer en cinco letras

Nombrada en dos palabras

María Magdalena...

Brenda García /El Salvador


MARIA MAGDALENA

La mujer que hizo posible la iglesia de las mujeres misioneras

La de la voz airosa llena de alegrías y novedades

La que se cuenta que camino los caminos de proyectos de vida como una igual entre compañeras

Compañeros.

Ella, la de la sonrisa con certeza del Reino de la Ruah entre nosotres

Y la que pudo sembrar y cosechar la palabra a pesar del patriarcado de raíz profunda, de muchos

frutos y de muchas violencias.

Casi no hay luces que la opaquen y a la vez hay muchos miedos que la borran. ¡Qué gran tarea la

de caminar de la mano no solo con Jesús sino con ella, Magdalenaii

Para su nombre y testimonio no hay fronteras, a pesar de la "pecadora", de la "adultera", de la de

la "vida pública", y de los "siete demonios", se brinca las trancas su testimonio, prevalece su

nombre y jornada hecha camino solidario, amante, susurrante de esperanza; camino cadencioso

de justicia e inclusión, profetiza de canto y baile libertario,

Que todavía no digieren las jerarquías masculinas que no creen en el proyecto de vida compartida,

Las jerarquías de mujeres en sumisión;

Se atragantan las jerarquías empresariales del neoliberalismo sexual que hacen mercancía los

cuerpos femeninos, las luchas de mujeres...

Y sigue en profecía, canta-anuncia, balla-sorteando el riesgo, apóstol de resurrecciones-

revoluciones, en pie de lucha libertaria para siempre, para todes.

La oímos decir: ¡¡nos encontraremos en Galileaj¡

Teresa López


Vaya, Magdalena... la del corazón roto. La que no se esconde al final, digan lo que digan los judíos o los romanos. La que, viendo a Jesús roto, te rompes un poco tú. Porque le quieres, porque con él has vivido el perdón, la dignidad profunda y te has sentido parte del círculo de quienes han compartido su vida, sus días de camino y sus proyectos de Reino.

Maite López


Mujer que ves y sabes por experiencia propia

María de Magdala: templo, orilla, lago, roca...

Elegida y enviada por QUIEN te conoce y te ama

Lideresa en espíritu y en verdad para quien te tratara

¿Quiénes te acusan, critican y comparan?

¡Son ellos: te señalan!

Con violencia acusan tu presencia del Maestro tan cercana

Los que siglo tras siglo no vieron nada.

Tampoco sus amigos aquella mañana,

reconocieron a la enviada

que por ser mujer no era nada.

A todos ofreciste ayuda, tu poder permanece grabado

O hay dignidad o no hay nada

Tu voz sigue clamando: humanidad y divinidad encarnadas.

Cristina Carrasco Araya


En memoria de ella, la de Magdala, Apostola apostolorum

Ella que salió de noche, "cuando todavía era oscuro" (Jn 20, 1).

"Lucharon vida y muerte

en singular batalla,

y, muerto el que es la Vida,

triunfante se levanta.

«¿Qué has visto de camino,

María, en la mañana?»

«A mi Señor glorioso,

la tumba abandonada,

los ángeles testigos,

sudarios y mortaja.

¡Resucitó de veras

mi amor y mi esperanza!

Venid a Galilea,

allí el Señor aguarda;

allí veréis los suyos

la gloria de la Pascua. »"

En Memoria de Ella, gracias a todas las mujeres cristianas que regalan esperanza. Hermanas que buscan al crucificado que vive. Hermanas que, bajo la óptica del Espíritu, tienen visiones de cruces con corazones vivos, "como de fuego que quema"; cruces que parecen decirnos: "te mira el Padre".

En Memoria de Ella, gracias a todas las mujeres cristianas que regalan esperanza.

A las religiosas en los hospitales, orfanatos y colegios, gracias por salir "cuando todavía era oscuro".

A las contemplativas en el silencio de la noche, gracias por salir "cuando todavía era oscuro".

En Memoria de Ella, gracias a todas las mujeres cristianas que nos educan en la esperanza.

A las lectoras y predicadoras en el campo y en los barrios, gracias por salir "cuando todavía era oscuro".

A las que cantan, a las que sueñan, a las que enseñan, gracias por salir "cuando todavía era oscuro".

A las abuelas que enseñaron himnos de esperanza a sus nietos. A las abuelas que mantienen la fe de en una Europa descreída, gracias por salir "cuando todavía era oscuro".

A las abuelas latinoamericanas que llevan a sus nietos a la catequesis, gracias por salir "cuando todavía era oscuro".

A las abuelas creyentes que mantienen ritos antiguos, gracias por salir "cuando toda vía era oscura".

A la que cuida el templo en las pequeñas Iglesias de Misión, gracias por salir "cuando toda vía era oscura".

A la mujer consagrada que el incrédulo le llama ofensivamente "solterona", gracias por salir "cuando todavía era oscuro".

En Memoria de Ella, gracias a todas las mujeres cristianas que resisten en esperanza.

A las parteras y curanderas de comunidades indígenas, gracias por salir "cuando todavía era oscuro".

A Concha Cabrera y su cruz pascual, gracias por salir "cuando todavía era oscuro".

A las voluntarias y activistas en lugares de dolor, gracias por salir "cuando todavía era oscuro".

A las que escuchan y a las que, detrás del diván, ayudan a tejer historias descosidas, gracias por salir "cuando toda vía era oscura".

A las agentes juveniles y catequistas, gracias por salir "cuando todavía era oscuro".

A las teólogas, gracias por salir "cuando todavía era oscuro".

A las que están buscando cuerpos de hijos desaparecidos, gracias por salir "cuando toda vía era oscura"

A las que están luchando con la enfermedad, gracias por salir "cuando todavía era oscuro".

A las que se nos han adelantado y a las que no llegaron a casa por que las sorprendió el verdugo, gracias por mostrarnos el sepulcro.

A Susana, Fede, Lidia, María y Marta, a Nuestra Señora [...] GRACIAS POR SER LA PRIMERA VOZ DEL KERIGMA CRISTIANO CUANDO TODA VÍA ERA OSCURO.

En memoria de ella, la que salió en el silencio de la noche. La discípula que sabía de mortajas y de muertos. La que visitó un sepulcro en la espesura de la noche oscura. En memoria de ella, la que nos dijo: "se han llevado del sepulcro al SEÑOR y no sabemos dónde lo han puesto".

Desde ese día los cristianos estamos buscando al Señor resucitado que sus ojos vieron y su oído escuchó al decirle mujer. En Memoria de ella, lo buscamos donde se aúnan dolor y esperanza, cruz y corazón, sepulcro y resurrección.

¡Queremos ver lo que tu viste cuando toda vía era oscura!

Josué Emmanuel Suaste Vargas, MSPS


Magdalena, a quién llamaban pecadora, por Dios fue exaltada
"de siete demonios, ella fue liberada".Fuiste de Jesús discípula amada
y tal fue tu amor por Él, el preferido,
tu Maestro y Señor, el más querido,
al que siempre buscaste enamorada, dispuesta a servir por amor al creador.Lo amaste tanto como tu amor podía,
y ese tu amor fue más puro, qué el amor que muchos de los que decían ser sus discípulos aseguraban, te ganaste el rechazo por amor, y esa fue tu salvación.Jesús, a Maria Magdalena
con frecuencia la besaba, sus lágrimas secaba, y
quien no acepta esto su alma ya está condenada,
ya que niega lo que está en las palabras del evangelio con amor fervientemente profesadas.Qué me dices bella dama
¿Por qué te llaman pecadora?
Por tu sublime belleza que fue tan admirada,
¡Que pocas personas te superaban!
De azul celeste, tus deslumbrantes ojos
que al mismo cielo han cautivado;
Tu hermoso cabello largo y radiante.
Lo llevabas suelto sobre la espalda. y quién te veía se enamoraba; eres tan hermosa, tanto
que a Venus misma volverías loca; ella intentaría sanar tus heridas, esas que dejó el pasado, con caricias contemplaría tu rostro de mujer empoderada.
Magdalena, ¿Quién fuera estrella para reflejarse en tus ojos de mujer guerrera?
¡Oh, María Magdalena! Escribirte versos y en ellos recopilar la lucha de todas las mujeres de hoy en día, y por eso ahora te expreso, Magdalena sé tú mi guía, en esta lucha del día a día.


¿Quién eres Magdalena?

¿Quién encerró entre sombras tu nombre?

¿Quién acrisolo tu llanto sobre lienzos?

Entre sombras y penumbras

Pariste dogmas

Entre Pinceles e inasequibles bermellones

Resurge tu estampa

Con el hombro descubierto

¡Estabas sobre la mesa, como un trozo de fruta prohibida!

Habitas entre los hombres

Y no eras de los Hombres

Inevitable...

¡Ansiado seso!

En tu vientre habitan Magdalena

Las almas y las luces

Te gritan todas las épocas ¡Mu-jer!

Te susurran ¡Pu-ta! los retablos

Es tu éxtasis,

¡Cuerpo de mujer!

¡Dualidad divina!

¡Humanidad desmedida!

Te sangra el costado

Palpita tu vientre

Tintero de poetas

Anamnesis de mujeres

Idania Mejía


En mis sueños Magdalena.

Magdalena de cabellos castaños e inmundos

Ojos de barro negro inmaculados

Bajo tus pies prendidos gimen tus hijos

De manos yertas y pies ensangrentados.

Sobre tus destellos profundos y enloquecidos

Se desgarra la yaga encarnizada

Resuenan los tambores embravecidos

Por la muerte tan fugaz y desperdiciada.

Regreso inevitable de la desolación mundana

Senderos de espinas, coronas adornadas de bayonetas

Alucinaciones corpóreas y de alebrijes ciudadana

Encima del cerro retumban fuerte las cornetas.

Infernales ojos y nocturnas llamaradas

Golondrinas oscuras impactando en vuelo

Los idilios de las hadas sopesan bienaventuradas

Llora, devastada y moribunda sin consuelo.

Pañoletas violetas y verdes quejándose a gritos

Rota, bruja, hechicera y cadavérica

Truenan en el cielo de los niños benditos

Bailan tus manos y cabeza estratosférica.

El diablo te abraza y arropa penetrándote de amores

Sueñas con la cabra y de los cuernos la agarras

De tu lívido son los mil y un gemidos desesperanzadores

Inmaculadas las miradas a tu cuerpo desentierras.

Lagrimas negras carbonizan los anhelos

De tu amor furtivo, minúsculo y pequeño

Estrellan en el suelo los recuerdos

Levántate de golpe y apaga el sueño.

Serpiente invocada por la anciana de negros mechones

Que a sus augurios escuchan y enloquecen los gorriones

Lluvias de plata oro zozobran en miradas mezquinas

Apuñalan entre ellos y consuelan a Agripina.

Sergio Ceballos Carrillo, Metepec, Estado de México, México.


8 de marzo: Día Internacional de la mujer "Porque donde tú vayas, yo iré"


25 de noviembre Día Internacional contra

 la violencia de la mujer